vineri, 18 aprilie 2014

Ha muerto Gabriel García Márquez: genio de la literatura universal

Bajo un aguacero extraviado, el 6 de marzo de 1927, nació Gabriel José García Márquez. Hoy, jueves 17 de abril de 2014, a la edad de 87 años, ha muerto en México DF el periodista colombiano y uno de los más grandes escritores de la literatura universal. Autor de obras clásicas como Cien años de soledad, El amor en los tiempos del cólera, El coronel no tiene quien le escriba, El otoño del patriarca y Crónica de una muerte anunciada,fue el creador de un territorio eterno y maravilloso llamado Macondo.

Nació en la caribeña Aracataca, un poblado colombiano, un domingo novelable a partir del cual el niño viviría una infancia a la que volvió muchas veces. Entró a la literatura en 1947 con su cuento La tercera resignación; la gloria le llegó en 1967 con Cien años de soledad, y su confirmación en 1982 con el Nobel de Literatura. Ahora, el ahijado más prodigioso de Melquiades se ha ido, para quedarse entre nosotros un hombre que creó una nueva forma de narrar; un escritor que con un universo y un lenguaje propios corrió los linderos de la literatura; un periodista que amaba su profesión pero odiaba las preguntas; una persona que adoraba los silencios, y con un encanto que cautivó a intelectuales y políticos, y hechizó a millones de lectores en todo el mundo.


Gabriel no iba a ser su nombre. Debió llamarse Olegario. Acababan de sonar las campanas dominicales de la misa de nueve de la mañana cuando los gritos de la tía Francisca se abrieron paso, entre el aguacero, por el corredor de las begonias: “¡Varón! ¡Varón! ¡Ron, que se ahoga!”. Y nuevos alaridos enmarañaron la casa. Una vez liberado del cordón umbilical enredado en el cuello, las mujeres corrieron a bautizar al niño con agua bendita. Lo primero que se les vino a la cabeza fue ponerle Gabriel, por el padre, y José, por ser el patrono de Aracataca. Nadie se acordó del santoral. De lo contrario, se habría llamado Olegario García Márquez.

Aquel domingo 6 de marzo de 1927, Aracataca celebró la llegada del primogénito de Luisa Santiaga y Gabriel Eligio. Fue el mayor de 11 hermanos, siete varones y cuatro mujeres. En realidad, para los cataqueros había nacido el nieto de Tranquilina Iguarán Cotes y el coronel Nicolás Ricardo Márquez Mejía, los abuelos maternos con quienes se crió hasta los diez años en una tierra de platanales bajo soles inmisericordes y vivencias fabulosas. Era un pelaíto en una casa-reino de mujeres, acorralado por el rosario de creencias de ultratumba de la abuela y los recuerdos de guerras del abuelo, el único hombre junto a él. ¡Ah! y un diccionario en el salón por el que entra y sale del mundo.

Diez años que le sirvieron para dar un gran fulgor a lo real maravilloso, al realismo mágico. Los cuentos fueron para él ese primer amor que nunca se olvida, el cine los amores desencontrados y las novelas el amor pleno y correspondido.De todos ellos, creía que la historia que no embolatará su nombre en el olvido es la de sus padres recreada en El amor en los tiempos del cólera.

Son las vísperas de su vida.

Donde todo empieza... Amor y amores deseados, esquivos y de toda estirpe en sus escritos.

García Márquez, que será conocido por sus amigos como Gabo, vive un segundo tiempo cuando a los 16 años, en 1944, sus padres lo envían a estudiar a la fría, helada, Zipaquirá, cerca de Bogotá. Descubre sus primeros escritores tutelares, Kafka, Woolf y Faulkner.
Allí, en el frío del altiplano andino, lo sorprende el cambio de destino del país y el suyo. Estudia Derecho, cuando el 9 de abril de 1948 es asesinado el candidato presidencial Jorge Eliécer Gaitán. Un suceso conocido como El bogotazo. Fue el antepenúltimo germen de un rosario de conflictos políticos y sociales, conocido como La violencia que habrán de germinar en sus obras.

Después de El bogotazo volvió a sus tierras costeñas con una mala noticia para sus padres: deja la carrera de Derecho. A cambio empieza en el periodismo. Primero en el periódico El Universal, de Cartagena, entre otras cosas como crítico de cine bajo el seudónimo de Séptimus; luego en El Heraldo, de Barranquilla, hasta volver a Bogotá, en 1954, a El Espectador, el diario que en 1947 había publicado, un domingo, su primer cuento.

Además de crónicas y reportajes escribía para las páginas editoriales y la sección Día a Día, en la que se daba cuenta de los hechos más significativos de aquella Colombia donde la violencia corría en tropel. En 1955 escribe la serie sobre un suceso que terminará llamándose Relato de un náufrago.

Ryszard Kapuscinski aseguró que, aunque lo admiraba por sus novelas, consideraba que “la grandeza estriba en sus reportajes. Sus novelas provienen de sus textos periodísticos. Es un clásico del reportaje con dimensiones panorámicas que trata de mostrar y describir los grandes campos de la vida o los acontecimientos. Su gran mérito consiste en demostrar que el gran reportaje es también gran literatura”.

Mientras trabaja como periodista escribe cuentos y no se desprende de una novela en marcha que lleva a todos lados, titulada La casa.

Ese mismo año aparece su primera novela, La hojarasca. Después viaja a Europa como corresponsal del diario bogotano y recorre el continente, e incluso los países de la “cortina de hierro”. En 1958 vuelve y se casa con Mercedes Barcha. Hasta que se instala en México DF, en 1961, donde hace vida con sus amigos, las parejas Álvaro Mutis-Carmen Miracle y Jomí García Ascot-María Luisa Elío (dos españoles exiliados de la guerra). Un día Mutis le da dos libros y le dice: “Léase esa vaina para que aprenda cómo se escribe”. Eran Pedro Páramo y El llano en llamas, de Juan Rulfo. Ese año publica El coronel no tiene quién le escriba.

—“¿Fue tu abuela la que te permitió descubrir que ibas a ser escritor?”, le preguntó en los años setenta su amigo y colega Plinio Apuleyo Mendoza.

—“No, fue Kafka, que, en alemán, contaba las cosas de la misma manera que mi abuela. Cuando yo leí a los 17 años La metamorfosis, descubrí que iba a ser escritor. Al ver que Gregorio Samsa podía despertarse una mañana convertido en un gigantesco escarabajo, me dije: ‘Yo no sabía que esto era posible hacerlo. Pero si es así, escribir me interesa”.

La escritura no le da para comer y trabaja en cine y publicidad. Llega 1965. Pronto terminarán cuatro años de sequía literaria. El embrión es La casa. Páginas que no terminan de coger forma. Hasta que un día, mientras viaja en un Opel blanco con su esposa Mercedes y sus dos hijos de vacaciones a Acapulco, ve clara la manera en que debe escribirla: sucedería en un pueblo remoto, y descubre el tono: el de su abuela que contaba cosas prodigiosas con cara de palo, y la llenaría de historias: las contadas por su abuelo en la Guerra de los Mil Días de Colombia. Y el comienzo de la novela: “Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”.


Una vez llega, coge sus ahorros, 5.000 dólares, y se los entrega a su esposa para el mantenimiento del hogar mientras se dedica a escribir. La Cueva de la Mafia es la habitación de su casa donde esa primavera se exilia con la enciclopedia británica, libros de toda índole, papel y una máquina Olivetti. Vive y disfruta ese rapto de inspiración al escribir hasta las ocho y media de la noche al ritmo de los Preludios de Debussy y Qué noche la de aquel día de los Beatles.

En otoño el dinero se acaba y las deudas acechan. García Márquez coge, entonces, el Opel y sube al Monte de Piedad a empeñarlo. Es una nueva tranquilidad para seguir escribiendo, aumentada por las visitas de sus amigos que les llevan mercaditos.

Al llegar el invierno de 1965-1966 pone un punto y aparte, y llora, llora como ni siquiera en sus novelas está escrito. Tenía 39 años Gabriel García Márquez cuando, esa mañana de 1966, salió de La Cueva de la Mafia, atravesó la casa y se derrumbó en lágrimas sobre la cama matrimonial como un niño huérfano. Su esposa, al verlo tan desamparado, supo de qué se trataba: el coronel Aureliano Buendía acababa de morir. Era el personaje inspirado en su abuelo Nicolás.

Muere orinando mientras trata de encontrar el recuerdo de un circo, después de una vida en la que se salvó de un pelotón de fusilamiento, participó en 32 guerras, tuvo 17 hijos con 17 mujeres y terminó sus días haciendo pescaditos de oro.

Un duelo perpetuo para el escritor que, el 5 de junio de 1967, ve recompensado al saber que esa historia comandada por el coronel, bajo el título de Cien años de soledad, inicia su universal parranda literaria en la editorial Sudamericana, de Francisco Porrúa, en Buenos Aires. Todos quieren conocer la saga de los Buendía.

La novela impulsa la universalización del boom de la literatura latinoamericana. “Verdaderamente fue a partir del triunfo escandalosamente sin precedentes de Cien años de soledad”, afirmaría José Donoso en Historia personal del boom.

En medio de la algarabía, García Márquez se va a vivir a Barcelona donde afianza su amistad con autores como Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa y Julio Cortázar. El éxito es rotundo y trasciende a otros idiomas. Luego empieza a escribir El otoño del patriarca (1975) como un ejercicio para quitarse de encima la sombra de su obra maestra. Para entonces ya es muy activo con la causa cubana y está más presente en Colombia. En 1981 publica Crónica de una muerte anunciada.

La noticia del Nobel lo sorprende en México en 1982. En la frontera del amanecer del 10 de octubre el teléfono lo despierta. Con 55 años se convierte en uno de los escritores más jóvenes en recibir el máximo galardón de la literatura. En diciembre rompe con la tradición al recibir el premio vestido con un liquiliqui, una manera de rendir homenaje a su tierra costeña y compartirlo con su abuelo Nicolás que usaba trajes así en el ejército. Una ausencia que acompañó al escritor desde los 10 años, cuando este murió, y convirtió en incompletas todas sus alegrías futuras, por el hecho de que el abuelo no las sabía, escribe Dasso Saldívar en la biografía Viaje a la semilla.

Tres años después culmina la historia de sus padres: El amor en los tiempos del cólera. Siguen El general en su laberinto (1989) y Del amor y otros demonios (1994).

Hace realidad uno de sus sueños, en Cartagena de Indias: la creación de la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano y se une a otros proyectos informativos. Son los años de su vuelta al periodismo. Al principio de todo.

En 1999 le detectan un cáncer linfático. Todo ello mientras termina de escribir sus memorias, Vivir para contarla, a las que cuando puso punto final se topó con la muerte de su madre, Luisa Santiaga Márquez Iguarán. Un domingo lo trajo ella al mundo; y un domingo lo dejó ella. Fue la noche del 9 de junio de 2002. Dos años más tarde escribe su última creación: Memoria de mis putas tristes.

Sus recuerdos empiezan su peregrinación.

Hasta que se han ido del todo al encuentro de los Buendía.

Y de no haber sido escritor, lo que realmente hubiera querido ser Gabriel García Márquez también tiene que ver con el amor, presente en todas sus obras. Lo supo hace muchos en Zúrich cuando una tormenta de nieve tolstiana lo llevó a refugiarse en un bar. Su hermano Eligio recordaría cómo él se lo contó:

—“Todo estaba en penumbra, un hombre tocaba piano en la sombra, y los pocos clientes que había eran parejas de enamorados. Esa tarde supe que si no fuera escritor, hubiera querido ser el hombre que tocaba el piano sin que nadie le viera la cara, solo para que los enamorados se quisieran más”.

Entre realidades, deseos, sueños, alegrías, agradecimientos, imaginaciones y, sobre todo, por el paraíso irrepetible de su lectura, Gabriel García Márquez está ahora en el mismo lugar donde él llevó a Esteban en su inolvidable cuento El ahogado más hermoso del mundo, después de que a la gente del pueblo “se le abrieran las primeras grietas de lágrimas en el corazón”… Porque una vez comprobado que había muerto “no tuvieron necesidad de mirarse los unos a los otros para darse cuenta de que ya no estaban completos, ni volverían a estarlo jamás”… El rumor del mar trae la voz del capitán de aquel barco, que en 14 idiomas, dice señalando al mundo, por encima del promontorio de rosas amarillas en el horizonte del Caribe: “Miren allá, donde el viento es ahora tan manso que se queda a dormir debajo de las camas; allá, donde el sol brilla tanto que no saben hacia donde girar los girasoles; sí, allá, es el pueblo” de Gabriel García Márquez....

Condolencia de Mario Vargas Llosa

Nada más conocerse la noticia de la muerte de Gabriel García Márquez, el premio Nobel de Literatura peruano Mario Vargas Llosa hizo esta declaración de condolencia a EL PAÍS:

“Ha muerto un gran escritor cuyas obras dieron gran difusión y prestigio a la literatura en lengua española en todos los países del mundo. Sus novelas sobrevivirán e irán ganando lectores por doquier. Envío mis condolencias a toda su familia”.


Fuente: www.elpais.com

marți, 15 aprilie 2014

La historia del "huevo" de Pascua

De acuerdo a la concepción cristiana, durante la Semana Santa se evoca la pasión, muerte y resurrección de Cristo. Es el momento más sobresaliente del calendario litúrgico.


Ahora bien, la pregunta es ¿qué relación tienen los íconos de la Pascua que hoy conocemos, tales como los huevos, las roscas y los conejos, con esta celebración? ¿Verdaderamente, se otorga hoy el mismo sentido religioso a este acontecimiento como en la antigüedad?

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Desde tiempos inmemoriales, la humanidad ha observado distintas festividades, consideradas sagradas para muchos feligreses. Sin embargo, con frecuencia ocurre que lo sagrado se mezcla con lo profano, formando un sincretismo de múltiples culturas. Muchas observancias paganas fueron cambiando de fecha, hasta coincidir finalmente, con la celebración de la Pascua.

El verdadero origen de la Pascua se remonta al año 1513 antes de Cristo, cuando el pueblo judío emprendió su éxodo desde Egipto, hacia la Tierra Prometida. Se celebraba cada año, como recordatorio de la liberación del pueblo hebreo. 
En la víspera del primer día, se comían hierbas amargas mojadas en vinagre, para recordar la tristeza de la servidumbre. Y se narraban en tono cadencioso cánticos que hacían alusión a las diez plagas de Egipto.

El cordero de Pascua era escogido por cada familia. Con el tiempo, la ceremonia de inmolación fue llevada a cabo por la clase sacerdotal. El animal debía ser un macho cabrío, sano y de un año de edad. Se inmolaba al finalizar el día; y por la noche se comía con lechugas amargas. No estaba permitido romper sus huesos, ni dejar restos de carne. Por esta razón, los israelitas se reunían en grupos, para cumplir con las prescripciones de orden sagrado. Durante los siete días posteriores al 14 de Nisán (mes del calendario israelita correspondiente a marzo - abril del calendario español), el pueblo hebreo sólo comía pan sin levadura (no fermentado), al que llamaban "ázimo" o "pan de aflicción".

Por su parte, para los cristianos, la Pascua es la fiesta instruida en memoria de la resurrección de Cristo.

El registro bíblico dice que la noche anterior a su muerte, Jesús se reunió con sus discípulos para celebrar la Pascua judía. Posteriormente, instituyó lo que se conoce como la "Cena del Señor", y dijo a sus apóstoles "Sigan haciendo esto, en memoria de mi" (Lucas 22:19). La Cena del Señor debía celebrarse una vez al año; con ella se conmemoraba la muerte de Cristo.
La Nueva Enciclopedia Británica explica que los primeros cristianos celebraban la Pascua del Señor, al mismo tiempo que los judíos, durante la noche de la primera luna llena pascual (del día 14 de abib), del primer mes de primavera (14-15 de Nisán).

A mediados del siglo II, la mayoría de las iglesias había trasladado esta celebración, al domingo posterior a la festividad Judía. El Viernes Santo y el día de la Pascua Florida no empezaron a celebrarse como conmemoraciones separadas en Jerusalén, hasta finales del siglo IV. (Fuente: Seasonal Peast and Festivals).

Antiguamente, los clérigos eran los encargados de bendecir el cordero pascual y luego lo repartían entre ellos. Más tarde, el cordero fue sustituido por pequeños pasteles de carne de cordero, que se distribuían a los feligreses, luego de la misa.

Otros registros históricos mencionan que los orígenes de la Pascua Florida (en inglés "Easter") se remontan a la fiesta primaveral en honor a la diosa teutónica de la luz y la primavera, conocida como "Easter". (The Westminster Dictionary of the Bible).

La primavera era una época sagrada para los adoradores fenicios del sexo. Los símbolos de la diosa de la fertilidad; "Astarté" o "Istar" eran el huevo y la liebre. En algunas estatuas se la representa con los órganos sexuales toscamente exagerados, mientras que en otras figuras aparece con un huevo en la mano y un conejo a su diestra.

La popularidad de esta deidad, se debió en parte a la amplia difusión que tuvo en la antigüedad la prostitución sagrada, como pare del culto.

En Cartago, se descubrieron urnas de colores brillantes, debajo de monumentos erigidos en honor a esta diosa, que contenían huesos carbonizados de niños y adolescentes.

Sucede que los padres de las pequeñas víctimas (por lo general, personas de alto rango y con títulos) esperaban que los dioses bendijeran sus riquezas e influencias, mediante estos sacrificios humanos.

Según el libro Medieval Holidays and Festivals: "La celebración de la Pascua Florida recibió su nombre (Easter), en honor a Eostre, diosa germánica del alba y la primavera".

Cuenta la leyenda, que Eostre abrió las puertas del Walhalla, para recibir a Valder, conocido como el Dios Blanco, debido a su pureza y también, como el Dios Sol, porque se creía que su frente suministraba luz a la humanidad. Originalmente, estos ritos de la primavera fueron concebidos para "ahuyentar a los demonios del invierno".

Son notables las similitudes de los ritos; incluso la semejanza léxica y morfológica que tiene la palabra inglesa Easter (Pascua Florida), apenas diferenciada del nombre de la diosa pagana de la antigüedad (The Two Babilons, de Alexander Hislop).

Fue así como poco a poco, la tradición fusiona el significado cristiano con ceremonias paganas. Aquellos rituales, imposibles de desarraigar eran reasimilados bajo nuevas formas. El júbilo por el nacimiento del sol y por el despertar de la naturaleza, se convirtió en el regocijo por el nacimiento del sol de la justicia y por la resurrección de Cristo.
LOS SÍMBOLOS DE PASCUA

La introducción de celebraciones folklóricas en la liturgia cristiana, no dejan de asombrarnos. Sin duda, de todas las costumbres pascuales, la más popular es la de los huevos de Pascua.

Durante mucho tiempo, estuvo prohibido comer en Cuaresma; no solo carne, sino también huevos. Por eso, el día de Pascua, la gente corría a bendecir grandes cantidades de ellos, para comerlos en familia y distribuirlos como regalo, a vecinos y amigos.

Durante la Edad Media, en Semana Santa, era común que los censos feudales se pagaran con huevos. Y se estipulaba que el día de pago fuese el domingo de Pascua.

En Francia, por ejemplo, los estudiantes organizaban la "Procesión de los Huevos". Se reunían en parques y plazas y de allí partían hasta la iglesia principal. Durante el trayecto, golpeaban las puertas de las casas, para que cada familia les regalara huevos, que a posteriori serian bendecidor por un Cura párroco.

En esa época renacía el espíritu festivo. De las iglesias colgaban cientos de banderas y panderetas. Y cada joven llevaba colgado de su cuello, un cesto de mimbre lleno de huevos. Los más adinerados se hacían acompañar por jóvenes pajes, vestidos con telas multicolores de raso o de seda. La mayor parte de la colecta se destinaba para los hospitales de leprosos, o para los indigentes.

El ayuno era obligatorio. Por esta razón, se adopta la costumbre de cocer huevos y almacenarlos. Recién en la época del rey Luis XIV, se introdujo la idea de pintarlos, para después venderlos.

Entre los siglos XVII y XVIII, a la salida de la misa pascual, se ofrecían al monarca cestas cargadas de huevos dorados y decorados artísticamente.

En Hungría, era común que el lunes de Pascua, los pretendientes acecharan desde el amanecer a las jóvenes de su aldea, para llevarlas junto a las fuentes. Jugueteaban con ellas, las tomaban desprevenidas y les arrojaban en la cabeza un enorme cubo de agua. No conformes con esto, los muchachos reclamaban a sus víctimas una retribución, así que la joven debía entregarle a su pretendiente un huevo y un beso. Ciertamente, esta costumbre estaba mucho más asociada con los festejos de primavera que con el verdadero significado cristiano de la Pascua.

En cuanto al sentido religioso, en la historia, el huevo ha sido un elemento muy importante, dentro de las cosmogonías más primitivas.

En la India y en países semitas de la región oriental, el huevo ha representado el germen primitivo, escondido en el agua.

En la cosmogonía védica se cree que las aguas originarias se elevaron y dieron origen a un huevo de oro, del cual salió el creador del mundo.

En Egipto, el simbolismo del huevo se asemeja al mito griego de la Caja de Pandora. Se cree que el dios Osiris y su hermano, Tifón, lucharon respectivamente e introdujeron todos los bienes y males del mundo en un huevo. Al romperse el mismo, todos los males se distribuyeron por el planeta.

También en Persia, como en Grecia y Roma, era muy común pintar huevos y comerlos en las fiestas, en honor a la primavera.
LAS HOGUERAS DE PASCUA

Originalmente, el incendio de hogueras, durante la época de la Pascua fue prohibido por la iglesia, por ser considerado como un símbolo pagano.

Sin embargo, en Irlanda, San Patricio introdujo esta práctica, con el fin de sustituir la costumbre de los druidas, de encender hogueras en honor a la primavera, por el símbolo del fuego religioso y cristiano, en honor a Cristo. 
Este rito llegó a ser tan popular, que los Papas no tuvieron más remedio que incorporarlo a la liturgia de la iglesia occidental, hacia las postrimerías del siglo noveno.

(The Easter Book, de Francis Weiser, S.J.).
Tradiciones Pascuales alrededor del mundo.

La Pascua tiene distintas manifestaciones, en diversos lugares del planeta.

En Jerusalén (cuyo nombre significa "Doble Procesión de Paz"), la celebración comienza con una serie de procesiones. El Viernes Santo, miles de feligreses cristianos reconstruyen las últimas pisadas de Jesús. Más tarde, los peregrinos visitan el Santo Sepulcro; la tumba donde, según la tradición se colocó a Cristo. Mujeres vestidas de negro ungen la piedra sepulcral con aceite; lloran sobre ella y la besan. 
En la Ciudad del Vaticano, el Papa celebra una misa especial. Para esta ocasión acude todo el cuerpo diplomático; centenares de cardenales, prelados y sacerdotes y monjas, además de miles de peregrinos, que llenan la Plaza de San Pedro. 
Sin embargo, la Pascua no siempre es sinónimo de solemnidad, misa y peregrinación. Pues muchas de estas "nuevas formas" de celebración tienen raíces en costumbres autóctonas y supersticiosas.

Para algunos filipinos, por ejemplo, la Semana Santa -conocida como "Mahal na Araw''- es una época para infligirse castigo. Pese a que esta práctica ha sido condenada por la Iglesia, muchos, queriendo hacer expiación pública de sus pecados, siguen practicando la flagelación.

Algunas mujeres se dirigen a distintos santuarios y limpian las imágenes de Cristo con un pañuelo. Luego, se aplican la prenda sobre el cuerpo, creyendo que de ese modo curarán alguna afección.

En ciertas regiones de Guatemala, los indios quichés oran arrodillados ante mazorcas de maíz (alimento básico de este pueblo). Sucede que la celebración de estos ritos tradicionales, en honor a la fertilidad, coincide con la Semana Santa. Su esperanza es que la Pascua les traiga una cosecha abundante.

En otros países, los agüeros influyen notablemente en esta celebración.

Los finlandeses, en la noche anterior al inicio de Semana Santa están a la caza de los gnomos..., unas "criaturas parecidas a brujas" -según narra la tradición-, que cometen todo tipo de vandalismos, contra su ganado y sus propiedades. Se cree que estos supuestos gnomos, son en realidad mujeres ancianas, que llevadas por la envidia encuentran un malicioso placer causando infortunio a los vecinos más prósperos.

Fuente: http://aprenderespanholesfacil.wordpress.com, Waldo Humberto Mancilla Bahamonde

Exposición de fotografía "De tinta y luz", de Daniel Mordzinski

El Instituto Cervantes de Bucarest organiza el miércoles, 16 de abril de 2014, a las 18:30 h., la inauguración de la exposición de fotografía,

De tinta y luz. Una mirada al alma de las letras hispanoamericanas, de Daniel Mordzinski



Programa

18:30 Presentación de la exposición, a cargo de Daniel Mordzinski

Salón de actos del Instituto Cervantes, Bd. Regina Elisabeta 38, Bucarest

19:30 Inauguración de la exposición

Sala de exposiciones del Instituto Cervantes, Bd. Regina Elisabeta 38, Bucarest

La exposición permanecerá abierta hasta el 30 de mayo de 2014.


Daniel Mordzinski (Buenos Aires, 1960)

Conocido como «el fotógrafo de los escritores», trabaja desde hace más de treinta años en un ambicioso «atlas humano» de la literatura iberoamericana. El fotógrafo argentino afincado en París ha retratado a los protagonistas más destacados de las letras hispanas. Su talento y su excepcional sensibilidad literaria le han otorgado la estima y la amistad de los escritores que ha ido retratando. Mordzinski se ha convertido en el mejor cómplice de tres generaciones de creadores. Las dos orillas del Atlántico están unidas para siempre en su mirada. Es el fotógrafo de numerosos encuentros literarios entre los que destacan el Salón del libro Iberoamericano de Gijón, los HAY Festival, el LEV de Matosinhos y VIVAMERICA de Madrid. Su obra, que ha sido expuesta en grandes museos de América Latina y en los principales centros culturales y festivales europeos, está representada en las mejores colecciones de fotografía contemporánea.


Fuente: http://www.difusionelectronica.institutocervantes.es 


marți, 8 aprilie 2014

Cómo trabajar desde casa sin volverse loco ?

"Trabajar desde casa es, para algunos, la solución perfecta (por ejemplo, para conciliar la vida laboral y familiar o para llevar a cabo varios proyectos de forma simultánea) y, para otros, un resultado involuntario de su búsqueda de empleo o una situación temporal.

Es innegable que ser productivo en casa tiene algunas dificultades añadidas con respecto a serlo en una oficina. Ese es el motivo de que muchos estudiantes llenen las bibliotecas antes de las pruebas de Selectividad y durante sus cursos académicos: en casa no se concentran igual.

En casi todos los casos, la euforia inicial ante las ventajas de esa situación (libertad de horarios, comodidad, ahorro del tiempo empleado en desplazamientos, etc) se ve rebajada por el descubrimiento de las desventajas: falta de concentración, interrupciones, monotonía, carencia de contacto con otras personas, necesidad de un cambio de aires…

Hay algunos trucos para que trabajar desde casa sea más llevadero, tanto si eres de los que tienen intención de mantener esa situación en el tiempo como si eres una víctima pasajera de las circunstancias. Estos consejos sirven para ser más productivo pero, sobre todo, más feliz mientras se trabaja en casa; y pueden valer también, por ejemplo, para quien esté buscando empleo, escribiendo un libro o gestando un proyecto empresarial.

1. Distingue los espacios en casa

Si tienes una mesa alta para el ordenador, intenta no trabajar desde la cama o el sofá. De lo contrario, tu casa al completo se convertirá en tu oficina y no tendrás dentro de la misma ningún rincón para desconectar. Distinguir el espacio de trabajo es crucial para ser más productivo y aprovechar más tu tiempo de descanso. Si no, el trabajo se convierte en un compañero de piso detestable que no respeta tu privacidad. Y recuerda que, en el rincón que conviertas en tu «oficina», debes estar cómodo, pero no demasiado, si no quieres «apalancarte».

2. Procura salir de casa y ver personas ajenas al trabajo también entre semana

Es una de las desventajas en la que coinciden casi todas las personas que trabajan desde casa: el desgaste que supone seguir en pijama a las 16:00 h, no oír otra voz humana en las primeras ocho horas del día, no acicalarse para una reunión… Si eres de los que se sienten mal por pasar tantas horas solitarias en casa, trata de cerrar citas con amigos o familiares también entre semana. Aprovecha para ello la hora de la comida, las últimas horas de la tarde… Tu mente te agradecerá un cambio de aires. También es útil comprometerte con alguna actividad que te obligue a salir de casa con regularidad (un curso, un deporte…).

3. Levanta una muralla contra las interrupciones de otros…

Desactiva los avisos de correos electrónicos y mensajes de WhatsApp: que seas tú quien decida cuándo consultarlos. Más de lo mismo con los chats de Facebook o Gmail: si quieres aprovechar el tiempo, mantén todo cerradito y apagado. Si recibes una llamada personal que no es urgente, explica que estás trabajando y que podrás hablar más tarde: lo mismo que harías si estuvieras en una oficina.

4. ¡…y también contra las interrupciones voluntarias!

Y es que estas son las peores. De repente se te ocurre que podrías consultar el WhatsApp, ya que tienes desactivados los avisos, por si te han escrito algo importante. O que vas a darte una vuelta rápida por Facebook y Twitter, solo por si tienes algún mensaje directo. O que te apetece un poco de chocolate. O que hace diez minutos que no consultas tu correo electrónico. Y en cuanto se te ocurre cualquiera de esas cosas, ya no puedes evitar detener el trabajo para llevarlas a cabo. Al final, una jornada de cuatro horas se convierte en una serie de pequeños momentos si eliminamos el tiempo dedicado a todas estas tareas. Por eso hay que ponerse serio: por ejemplo, puedes poner el móvil en un sitio cercano, pero al que no alcances sin levantarte (así no perderás ninguna llamada importante, pero no cederás a la tentación de consultarlo con frecuencia).

5. Evita posponer en exceso

Ya lo decía Larra en su conocido artículo «Vuelva usted mañana». A veces tendemos demasiado a posponer. Y muchas veces no es por ningún motivo de peso, sino simplemente por pereza. Es más cómodo pensar «lo haré luego» que hacerlo. Pero, a menudo, hacerlo más tarde quita más minutos que hacerlo ahora. Pensemos, por ejemplo, en la respuesta a un correo electrónico. Si acabas de leerlo, tardarías X en responderlo. Pero si lo dejas para más tarde, además de tener que anotarlo para que no se te olvide, tendrás que emplear un tiempo en releerlo antes de responder. Siempre es mejor solucionar las cosas cuando las tienes frescas en la cabeza.

6. Motívate con «premios» y momentos de descanso

Es más fácil ir alcanzando pequeñas metas que mantenerse activo y concentrado durante seis u ocho horas seguidas. Por eso, es positivo que establezcas tus propias normas y construyas tu «juego» de esfuerzos y recompensas. Por ejemplo, si te apetece un café, fuérzate a no levantarte a prepararlo hasta que termines la página en la que estás trabajando. O tómate un descanso de cinco minutos cada hora en punto para jugar un poco al Candy Crush. Una fragmentación disciplinada del tiempo es positiva y te ayudará a rendir más en tus momentos activos.

7. No seas un «7- Eleven»

No trabajes las veinticuatro horas del día ni los siete días de la semana. Es crucial que te olvides del trabajo durante un par de días al igual que hacen las personas que trabajan en una oficina. Si estás siempre disponible para tus clientes o aprovechas cualquier momento libre para avanzar, serás más susceptible de verte superado por el trabajo. 


Fuente foto: www.fibromialgiamelilla.wordpress.com 


Ponte una hora límite por las tardes y respeta los fines de semana: verás como, cuando llegue el lunes o la mañana siguiente, lo agradecerás.

8. Haz listas y planifica tus jornadas

Aunque suene a consejo de «técnicas de estudio» del cole, apuntar las tareas pendientes es la única forma de no olvidar nada y es una de las principales reglas de coaching personal y profesional. Y, para que las tareas pendientes no se arrastren eternamente de unas listas a otras, es útil hacer, al menos, dos: una lista con las tareas inmediatas que se podrán solucionar en las próximas jornadas de trabajo y otra con las tareas atemporales o a medio plazo, las que no se van a solventar inmediatamente.

Al empezar cada jornada, dedica unos minutos a repasar tus listas y ponerte objetivos realistas sobre las tareas que completarás ese día. Así no te frustrarás cuando queden cosas por hacer al final de la jornada.

9. Apunta las horas que dedicas a cada proyecto

Si tienes varios clientes o proyectos, no está de más que lleves un registro del tiempo que has empleado en ellos. Sí, sería como «fichar» en tu propia casa. Te vendrá bien a la hora de ajustar mejor los futuros presupuestos, ya que te servirá para valorar el coste real de un trabajo o para replantear el proceso de los que te quiten demasiado tiempo.

10. Consulta a colegas de trabajo

Es otra de las carencias que señalan los freelances: echan de menos poder pedir opinión a un compañero para reafirmar una decisión o simplemente charlar unos minutos para comentar algo que les ha ocurrido con un cliente. Solvéntalo, si es posible, contactando con personas de tu ámbito (antiguos compañeros de trabajo o de clase, autónomos que se dedican a los mismo que tú…) Es un alivio sentirse comprendido y escuchado. El contacto humano te da energía para seguir."

Continuará........

Fuente: http://yorokobu.es 


duminică, 26 ianuarie 2014

"Invatamantul romanesc de astazi"

Text scris de profesorul Dan Ungureanu

"Le-am cerut  studentilor mei, anul III Romana-Engleza, sa comenteze, in engleza, un poem  englez din secolul XIX, la alegere. Trei sferturi n-au putut numi nici un poet englez din secolul XIX si nici o poezie.  (Au studiat in anul II Byron, Coleridge, Wordsworth, Shelley).  Unul a povestit un roman de Dickens. Cinci au povestit piesa de teatruRomeo si Julieta (numita  alternativ “roman“, novel, ori poem).  Restul de cincisprezece din saizeci, care si-au amintit totusi o poezie, au scris totusi in engleza. Am corectat mai jos greselile lor :
Pluralul lui viu nu e vi, ci vii. verbul a lua nu se scrie i-au. obijnuit e incorect. Ii nu se scrie despartit, i-i.
sa de-a e incorect (corect e sa dea). Nu se zice propiu, ci propriu.

them nu poate inlocui their. No se poate spune them mother in loc de their mother. intitulated nu exista in engleza (cf. Merriam-Webster) .
combinated nu exista in engleza.
to enjoy of life e incorect ( verbul to enjoy e tranzitiv).
writted e incorect in loc de wrote.
poetry nu e identic cu poem.
lirycs nu e ortografiat corect, si cu siguranta nu inseamna textul unei poezii, ci versurile unui cintec.
roman nu exista in engleza, corect e novel.
disapointness nu exista, corect e disappointment.
beautifuly thing e incorect.
tryed e incorect. 
gaves nu exista (give sau gave).
tooked place e incorect.
tabloul Gioconda nu e de Picasso, ci de Leonardo da Vinci.
Romeo and Juliet nu e un roman.
Romeo and Juliet nu e un poem.
Shackspear nu se scrie astfel.

Daca se dadea admitere la facultate ei ar fi cazut la admitere.Toti acesti tineri vor deveni profesori de limba engleza si romana peste trei luni.

Imi este inexplicabil cum asemenea studenti pot deveni profesori, cind in orinduirea veche, bolsevica si totalitarista, ei n-ar fi putut nici macar trece admiterea. Cum s-a ajuns in aceasta situatie ? Putin dupa Revolutie, prin 1995, cred, au aparut locurile cu taxa la Universitati. Ceva mai tirziu s-a suprimat concursul de admitere. Astfel, Universitatile au dat de gustul banilor. Studentii deveneau intangibili. Devreme ce plateau, prezenti sau nu, trebuiau sa treaca examenele, trebuiau sa capete diplome. Dupa diplome, dadeau concursul de titularizare, pe care nu-l luau, ramineau suplinitori, si titulari negasindu-se, tot suplinitorii predau.

Primii studenti pe bani au terminat prin 2000. Primii lor elevi au terminat liceul prin 2004. Dupa implementarea programului Bologna , studentii au terminat in trei ani in loc de patru sau cinci, cu lucrari de licenta de saizeci de pagini, nu de o suta sau doua sute. Lucrarile scurte pot fi cumparate sau descarcate contra cost de pe Internet, de pe situri specializate (o suta de lei bucata).

Liceenii intra pe bani la Universitate, fara admitere, termina in trei ani, devin profesori suplinitori, iar elevii lor sint prost pregatiti, mai prost pregatiti decit precedentii.  Paradoxal, se face mai multa scoala la liceu decit la Universitate : la liceu, profesorii pot inca sa lase repetenti elevii care nu invata, fiindca liceul e gratuit, iar profesorii nu sint platiti dupa numarul de elevi.  Studentii sint mai prost pregatiti decit elevii de liceu.

Le-am cerut celor saizeci de studenti ai mei referate. Din saizeci, mi-au dat referate vreo 20. Din ele, zece erau transcrise (control paste) de pe un sit internet, www.referate. ro.

O vina pentru situatie o are asa-numitul invatamint axat pe competente. In noul sistem, elevii, vezi doamne, nu mai tocesc date seci, ci dobindesc competente.  Mare este confuzia din capetele pedagogilor de scoala noua ! Exista materii axate pe competente (a invata engleza, franceza ori muzica inseamna sa stii vorbi engleza, franceza, respectiv sa cinti, fluieri sau fredonezi melodii). Exista materii bazate pe cunostinte (istoria, geografia, anatomia si zoologia, de pilda). Exista materii intermediare, ca biologia si chimia, in care competentele si cunostintele sint complementare.  Cultura generala e alcatuita doar din cunostinte. Educatia axata pe competente naste monstri, fiindca a sti cine a pictat Gioconda e o cunostinta, nu o competenta.  O alta studenta, tot de anul III Litere, ma instiinteaza ca poetul ei preferat e Macedonski, autorul frumosului poem Mistretul cu colti de argint. Pe vremea mea, a numi pe cineva “autorul meu preferat” presupunea macar sa-i fi poti identifica poeziile.  Se presupune ca un absolvent de engleza stie dupa trei ani ca in engleza, romanul se numeste novel.

Universitatea zulusa

Este imperativ necesar, e indispensabil ca sa se revina la Universitatea gratuita cu concurs de admitere si cu numar limitat de locuri.  E suficient ca s-a inchis un cerc vicios, ca absolventii de universitati fast-food au virusat invatamintul gimnazial si liceal, si trimit universitatilor liceeni care nu stiu nimic. Conform cu situl QS, Quaquarelli Symonds, Israelul, tara mica, cu suprafata Moldovei, are trei universitati pe locurile 102, 114 si 132 din lume. Carolina din Praga e pe locul 230 in lume. Universitatea Eotvos Lorand  din Budapesta e pe locul 400. Universitatea Bucuresti e pe locul 500, linga Universitatea din Szeged , (populatie 166 000 locuitori) universitatea Kwazulu din Africa de Sud, din Bangladesh , Kazahstan si Sri Lanka . Universitatea din Liubliana e pe locul 400. Universitatea Iagelona din Polonia e pe locul 302. Universitatea Ben Gurion, din desertul Neghev, e pe locul 323.

Universitatea Babes-Bolyai este dupa locul 600, linga niste universitati saudite, srilankeze si kazahe (nisip, jungla, nisip). Situl ARWU al Institutului de Pedagogie al Universitatii Jiao Tong se opreste la primele cinci sute de universitati din lume, unde pe la coada se afla Universitatea Kwazulu Natal, cea din Liubliana si cea din Wellington, Noua Zeelanda. Universitatea din Bucuresti are de ajuns din urma universitatea zulusa din Durban , cea slovena (Liubliana, 280 000 locuitori) si cea din Wellington (386 000 locuitori, la capatul lumii, in largul Pacificului) .

Am expus in Observatorul cultural, numarul 296 din 2005, cazul unui profesor universitar de latina . Greselile de traducere pe care le facea demonstrau o cunoastere precara a limbii latine.

(Solilocviile lui Augustin) Aliud est enim exhausta pestis, aliud consopita. Una este o epidemie terminata, altceva e o epidemie care mocneste.
Dan Negrescu, traducere la Solilocvii, p. 60: „…una sint secaturile molimei, si alta scufundarile in somn adinc“.

(Etica lui Abelard) Poenitentia est commissa deflere et flenda non commitere. Cainta inseamna sa deplingi cele savirsite si sa nu savirsesti lucruri de deplins.

Dan Negrescu, Etica lui Abelard, p. 81: „Cainta a fost data spre a plinge, dar nu inseamna ca plinsul o si face eficienta“.

(Solilocviile lui Augustin) Hoc ergo unum superius praetermiseras. Trecusesi  cu vederea acest lucru mai sus.  Dan Negrescu, traducere la Solilocvii, p. 82 : „Asadar, acest lucru il pui mai presus“.

(Toma de Aquino, De ente et essentia) sicut diaphaneitas de aëre…“ – …ca transparenta la aer…
Dan Negrescu, traducere, p. 85: „… starea diafana in arama…“.

Un om care confunda a neglija cu a pune mai presus, si care confunda transparenta aerului cu opacitatea aramei, prevedeam in acel articol, va deveni in curind conducator de doctorate in limba si literatura latina .

Profetia mi s-a adeverit. Din 2009, profesorul dr. Dan Negrescu, de la Facultatea de Litere din Timisoara , conduce doctorate in limba si literatura latina .

Invatamintul romanesc e prabusit cu totul. Predau profesori care fac greseli de clasa a sasea. Absolva cu diploma studenti care acum cinsprezece ani ar fi cazut la admitere. Conduc doctorate oameni total necalificati.Comisia centrala de acreditare a titlurilor universitare face conducatori de doctorat in gluma.

Sint un excelent prooroc.

Nu se mai mire nimeni ca n-avem universitati remarcabile cu cercetatori remarcabili, cind insisi conducatorii de doctorat se fac din carton lipit cu aracet.

Am cunoscut din mers, pe strada, in aprilie 2010, un domn, Chira, din Bistrita ori Dej. De meserie facea garduri de fier. Ca studii, ispravise liceul cu vreo patruzeci de ani in urma. Am stat cu de vorba despre Eugen Barbu, Ivasiuc, Blaga, Esenin, Petru Culianu, Cioran, I. D. Sirbu si Art Nouveau.

Citise imens.

Am stat de vorba la Sasca Montana cu un batrinel sarman, Mircea Bragea, despre navarhii de la Arginuse, Hannah Arendt, Parinteasca dimindari, poeziile lui Dinescu, Ernest Renan, despre depozite cuaternare porfiroblastice, marnocalcare triasice si Ben-et-Nash, prima stea din Ursa Mare. Ca studii, avea cinsprezece ani de temnita grea dupa 1950.

Cind universitatile romanesti vor fi in stare sa cultive intelectuali de talia absolventilor de liceu din vremea lui Dej, de talia puscariasilor din vremea lui Groza, fiti amabili si treziti-ma.

Problema universitatilor din Romania nu e sa ajunga din urma cine stie ce universitati vestice. Problema universitatilor noastre e sa ajunga din urma nivelul  liceelor romanesti din 1988. Si atunci mai vorbim.

Educatia e singurul domeniu in care nu se vorbeste de greaua mostenire a comunismului. Regimul de debandada, numit democratie si ministrii incapabili si iresponsabili au transformat invatamintul romanesc intr-un haos.

Din toti olimpicii internationali romani de anul trecut, unul singur s-a inscris de nevoie la Universitatea din Bucuresti, fiindca nu stia engleza, ca sa devina bursier la o Universitate straina.

Fac inca patru profetii :

1. Peste cinci ani nici un liceean olimpic nu se va inscrie student in vreo universitate romana.

2. Peste zece ani, nivelul de analfabetism al studentilor romani va fi acelasi ca cel pe care l-am pomenit mai sus.

3. Peste zece ani nici o universitate romaneasca nu va intra in lista primelor cinci sute de universitati din lume, iar kazahii, sauditii, srilankezii si zulusii ne vor privi ca si acum, de sus.

4. Nici peste zece ani ministerul educatiei nu-si va decupa din presa un articol despre starea invatamintului roman, ca sa-l aiba la indemina."

Sursa: http://voxpublica.realitatea.net/

joi, 23 ianuarie 2014

De ce un freelancer este mai fericit decat un angajat ?

Breaking out into a freelancing career is not an easy experience by any measure. It’s fun, it’s scary, it’s awesome, it’s dreadful, it’s sensational, it’s depressing – but not easy!

What is the ‘Draw’ or ‘Pull’ of a Freelancer’s Life?

The prospect of striking out on their own curdles most people’s blood. It is also the leading cause of overnight white hair – or something to that effect. A dependable pay check often looks like the only predictable method of self-sustenance. Yet, why do thousands upon thousands of employees regularly look for moonshine work in the hope that ‘it will stick’ and they can someday run a personalised service using the skills they’ve acquired in life? Why do countless day-jobbers wistfully look out the window at lunch break at the people in the park with their laptops propped up on their thighs and an iPod providing musical reprieve plugged in to their ears? Do they wish that they can be masters of their fate one day? Do they yearn for the flexibility and freedom that a freelance professional enjoys? Hardly!
Why-Freelancers-are-Happier-than-Day-jobbers
Photo source: Tanel Teemusk
The indigestible truth about freelancers is that they perpetually have their hearts in their mouths and their hands on the pulse of their personal finances. Will this project come through? Will that client pay up? Can I finish this job in time? God, not another all-nighter! This is the life of the average freelancer.
So, you might ask, why is it that freelancers still have fewer lines on their faces than full-time employees working for someone else? The secret lies not in the ability to choose your own lifestyle, but in the freedom to live that lifestyle the way you choose to. Confused? Read on.

The Truth about Happiness

The driving force behind personal success is fear. Never mind what Abraham Maslow told you – the key motivating factor in any person’s life is the fear of something bad, NOT the urge to achieve or acquire something good. We eat because we are afraid of hunger. We mate and have babies because we are afraid to leave this world without leaving something behind that is essentially ‘us.’ We make friends because we are afraid of loneliness. We buy fancy cars and live in big houses because we are afraid of what society will think of us.
With that fact established (hopefully), let us now compare the lives of a freelancer and a day-jobber:
  • The day-jobber goes to work in the morning because he is dependent on his pay check; the freelancer wakes up according to the schedule he has set.
  • The day-jobber cannot refuse – for the most part – any work his boss assigns him; the freelancer can, because if one client goes, another one is just a stone’s throw away – day jobs don’t come that easy.
  • The day-jobber can only take breaks when ‘company policy’ allows; the freelancer can take a walk in the park or watch TV at 11am on a Monday morning. Both are obligated to deliver, but the latter has more flexibility and less constraint.
  • The day-jobber is limited in his income; the freelancer is not. The more work you do for more clients, the more you get paid. And no, it is not the same as overtime in a regular job because that depends entirely on the needs of the business and is not under your control.
  • The executive day-jobber rarely sees his kids in the day time – he typically sees them on the weekend or in a horizontal position when he leaves for work or comes back late at night; the freelancer gets some ‘play time’ with his kids in the morning and when they come back from school.
  • The day-jobber is ‘stressed’ by the pressures at work; the freelancer is ‘challenged’ by the pressures of a project. There’s a difference.
The list goes on, but the point is not that freelancers have less ‘fear’ than the average day-jobber, but that the former has far more options to deal with that fear. You don’t like the client you are working with? Change the client! You don’t like working nights? Don’t take up projects that require late-night work. The truth is, a day-jobber does not have most of the choices that a freelancer has. And that brings us a full circle, back to the fear factor.

What, Then, is Happiness?

A happy person is one that has a minimal amount of fear in his life. A freelancer certainly has fears – no doubt about that. But the choices to overcome, circumvent, avoid, replace, repair, correct, alter and modify those fears are more than what a day-jobber is given. Of course, generalisation – in any discussion – is a recipe for disaster, but one truth cannot be ignored: that a freelancer can deal with ups and downs much better than a full-time employee can. That’s the clear but hard-to-digest truth.
You might have valid arguments to show that the security of a day job is superior to the uncertainty of a freelancer’s life. But even there, the real fact is that there is no such thing as job security. The 80s bore witness to that; the dotcom bubble burst of the 90s and the 00s bear the wounds of that; and the unpredictable financial climate of the 10s certainly are a testament to the truth of it.
The condition of being happy, then, is not the absence of fear, but leading a life that inherently has the appropriate tools to deal with it. And that is the life of a freelancer. As a translation professional, for example, you will have experienced those fears – and will have overcome them. The feeling of exhilaration is like nothing you can experience as a ‘cubicle worker.’
Happiness belongs to those who treat fear as a fact of life and a problem to be dealt with appropriately – not an enemy to be avoided at all cost.

luni, 13 ianuarie 2014

Eventos importantes - traducción e interpretación en 2014

March 13-14, 2014
The conference is a meeting point for academics, professionals and students involved in the game localization industry. The conference aims to foster the interdisciplinary debate in these fields, combine them as academic areas of research and contribute to the development of best practices.
May 7-8, 2014
Workshop: Making the Multilingual Web Work MultilingualWeb, Madrid, Spain
The workshop is supported by the LIDER project and aims to survey and share information about best practices and standards for promoting multilingualism on the web.

"Translator’s Dementia (TD) – What It Is and How To Recognize the Signs"

"Translator’s dementia (TD, dementia translatoris) is a relatively recent neurodegenerative disorder, believed to be caused by the environment in which freelance translators are forced to live, and by the conditions under which they have to perform various tasks required in their solitary occupation.

A typical freelance translator works in a “home office”, which is usually located in a hot and dusty attic, in a converted garage, or in a cold, damp and dark basement because s/he cannot really afford a sunny room with a view on blue ocean in a gorgeous house, which does not help things much. True, some translators have one or several additional rooms in their apartment or house, but those are usually occupied by family members who obviously need a healthier living environment than a mere translator. However, partly as a result of their stressful occupation, many if not most translators have no family, which again does not help things much.

There are really only two types of work that translators can expect and need to get used to in their line of work: 1. rush work, or 2. no work. For rush work, some clients are willing to pay a rush rate which is about a cent or two higher than the usual rate, but not too many. But in return, translators are expected to produce around 10 thousand words per day if they even dare to be so greedy and disrespectful as to ask for a surcharge of 1 cent per word. During the periods when there is no work, which can last for weeks or months on end, translators have no income at all, which is why they feel that next time they will have to take on again rush translations necessitating the approximate output of around 10 thousand words per day for rush translations at their usual low, low rate.

Are you a translator who is suffering from TD?  Do you even know which signs to look for in translators who are suffering from this modern disease which often remains undiagnosed?

Some of the signs and symptoms of TD are listed below.

1. Compulsive E-Mail Checking Disorder

This obsession is frequently aggravated during the “famine periods” when translators have no work. The translator often develops an obsession for checking e-mail every few minutes, although all s/he needs to do is check e-mail every few hours at the most.

However, translators suffering from TD feel that it is very important to diligently delete each spam message from their e-mail as soon as a new junk e-mail arrives, which is about every 2 minutes, because it could be a job. Some translators keep checking their e-mail for no reason even when they are working on an extremely tight deadline. This means that their TD is already in its more progressed form.

2. Compulsive-Obsessive Blogging Disorder

During the early stages of this disorder, which is another symptom of TD, translators usually only leave angry and incoherent messages on the blogs of other translators, often in several languages. Trivial differences of opinion, for instance on the proper use of a gerund instead of an infinitive, or the difference between “that” and “which”, can drive translators literally insane.

During the later stage of TD, the translator usually launches his or her own “flaming” blog so that s/he could expose the corrupt and depraved practices prevalent in the translation industry. Once a TD sufferer has his or her own blog, s/he feels the need to check compulsively the blog view count every few minutes. If there is no work available and nobody seems to be interested in the TD sufferer’s blog either, the translator inevitably succumbs to long bouts of depression, which can be cured only by the next onslaught of rush translations with extremely brutal deadlines.

3. Translator’s Agora Phobia Panic Disorder

Agora phobia means in Old Greek “fear of open spaces”. In particular when translators have no work and nobody is reading their stupid blogs either, they are reluctant to leave their damp basement office or hot and dusty attic office where they are still able to experience a measure of safety in what is also known in professional literature as “translator’s protective cocoon”.

Although most translators are equipped these days with a cell phone and they could easily transfer their office line to their cell phone and keep compulsively checking the junk e-mails on the same cell phone while for example checking out the produce at the Farmers Market, or browsing in bookstores, they refuse to do that. The truth is, they feel that there is a purple sign on their forehead, which says “I am a total loser”, and since everybody would be able to read that purple sign, they shun open spaces where other people could be present and prefer to stay in the darkness of their “safe cave”.

4. The I-Need-To-Lower-My-Rates Symptom

Translators who are chronic TD sufferers often come to the conclusion expressed in the title of the symptom above once they realize that they are indeed total losers who are not worthy of even the few cents that people used to be willing to pay them for their translations. Since they also have to compete with free machine translation, the threshold for lowering the cost is pretty low in the case of freelance translators. Needless to say, this does not help things much either.

Translators who are obsessed with the thought that they need to lower their rates sometime ask for advice on blogs of other translators, but they believe that other translators are actively conspiring against them if they are advised to stick to their guns and demand a rate that actually enables economical survival.

5. The I-Need-To-Find-A-Safe-Job Syndrome

During the last stage of TD, some translators, usually the younger ones, create new résumés and start looking for another job. For most translators, this is an impossibility because, let’s face it, most translators are able to do only one thing, namely translate, and some of them not very well. But there are a few among them who do have some other marketable skills, and if they can in fact find another job in this economy, any job at all, they can sometime snap out of their dementia once they realize that it’s a big world out there, baby, and you can try doing other things.

But most of them have no other discernible marketable skills, and thus they have no choice but to keep doing what they have been doing for the last decade, or two, or three, or more.

Unfortunately, there is really no help for these poor people, although some of the symptoms can be alleviated with the techniques described in this post. There are also drugs that one can take to control TD, but this only means that the disease is temporarily suppressed, and that it is only waiting to rear its ugly head again when the effects of the anti-TD medications have worn off."

Source: http://patenttranslator.wordpress.com